miércoles, 23 de febrero de 2022

Reglas y límites. Una interrogante al Complejo de Edipo.

 "A través del Complejo de Edipo, el niño adquiere la conciencia de la Ley."

Luciano Lutereau 

Psicoanalista

Bastante se habla y se pregunta sobre: ¿Cómo poner reglas y límites a los niños? Sabiduría que solo tienen los mismos padres, ningún psicólogo, ningún otro especialista. El infante aprende a relacionarse con la ley desde el inicio de su vida, adquiriendo límites que hacen de él un sujeto cívico y social capaz de convivir en armonía con los otros, así que se va construyendo interiormente una conciencia de la Ley, que inicia con el Complejo de Edipo, termino que utilizo Sigmund Freud para describir los sentimientos de deseo y hostilidad del niño hacia sus progenitores, expresados a través de rabietas, enojos, comportamientos de desacuerdo y celos. En el caso de la niña hostilidad hacia la madre y sentimientos amorosos hacia el padre, en el caso del niño sentimientos de hostilidad hacia el padre y sentimientos amorosos hacia la madre.

La primera ley fundamental cívica de orden social es no meterse con mamá y mucho menos comérsela, se comete parricidio canibalismo e incesto, culturalmente se dice: "las niñas son de papá y los niños de mamá", lo cual ejemplifica la interpretación que le dan los adultos a éstos sentimientos de los niños. La Ley del Complejo de Edipo la da la función paterna, la cual tiene el objetivo de formar la conciencia de la Ley de dar estructura y marcar un límite que también le de individualidad a ése infante.

La conciencia de la Ley se forma atravesando el Complejo de Edipo, atravesando la pérdida, el corte, la castración que lleva a cabo la función paterna . El primer contacto psicoafectivo lo da la madre, por lo tanto es ella quien también hace que la Ley del padre se cumpla, ésa castración que separa al hijo de la madre, que rompe con esa relación simbiótica entre el hijo y la madre dándole individualidad y realidad, está dada de manera simbólica con las acciones como el corte del cordón umbilical, el destete, la participación paterna dentro de la crianza del infante.

La conciencia se firma en el fuero interno y se va construyendo en ésta constante interacción con la experiencia externa, la realidad, la sociedad. La conciencia es ésa débil voz interior que confronta al ser humano con la realidad, que permite discernir entre el bien y el mal y se forma a partir de un otro, primero los padres, en representación de la cultura, después los amigos y la escuela, la conciencia permite hacernos cargo de nuestros actos y la dominación de los instintos. Alguien sin conciencia resulta ser un títere de sus pasiones, sin rumbo ni dirección y carece de dominación ante las tentaciones, es alguien que se pone en peligro, cayendo en situaciones conflictivas.

La conciencia en el ser humano en el estado de infancia se formará a partir de tener experiencias donde no corra peligros, donde el infante experimente libertad de actuar, donde se le permita el error, la equivocación, consolándolo no culpándolo en sus propias adversidades y desventuras, permitiéndole la libertad de pensar, sentir y de juzgar de modo diferente a sus padres o adultos cuidadores sin dejar de sentir que son amados.

Actuar bien no siempre es actuar para no ser criticado, es importante enseñar a no complacer sobre todo a los mayores y a sus padres, sino a pensar por si mismo, construyendo un pensamiento propio y auténtico. En el dominio del saber, nada aun esta prohibido, pero el saber es preciso conquistarlo, dice François Dolto en su libro ¿Cómo educar a nuestros hijos?

Dar límites no significa tener un niño "domado" y "educado "que no de "problemas" que a todo diga si, puesto que eso es sometimiento. Interrogar al Edipo, es pensar en como el niño esta atravesando su relación con la Ley y a menudo la pregunta de los padres es ¿Cómo poner limites a los hijos? cosa que solo los mismos padres pueden saber y llevar a cabo, no un extraño.

Dar limites significa mostrar un camino seguro y firme, lo cual no es hacer uso de la fuerza de carácter e imponerse con violencia sino saber sostenerse en la propia palabra, en los acuerdos, en lo que se establece, para y con ése infante  para que aún experimentado frustración también experimente esa seguridad y ésa estabilidad de quien lo dirige cuando a él se le dificulta aun sostenerse y dominarse por si mismo; es relacionarlo con la Ley del padre que hace que el niño ubique su deseo y lo redirija a donde si puede ser posible ésto le dará dirección, libertad y civilidad.

El infante por si mismo no sabe de leyes, reglas ni límites, su impulso primitivo le lleva a hacer lo que le plazca, cada día lo aprenderá. Culturalmente se dice: "hay padre ausente", "no hubo padre"; la presencia o ausencia ocupan un lugar en el psiquismo por ende lo que se puede es tener un buen padre o un mal padre, pero nunca deja de haberlo. 

François Dolto en su libro ¿Cómo educar a nuestros hijos? decía que el niño no puede acatar rápidamente una orden, ya que antes tuvo que admitir la orden como una sugerencia de comportamiento. La hace suya gustosamente si se lleva bien con el adulto y una vez que haya pasado un lapso de tiempo, el mismo deseara actual del modo en que el adulto se lo pide.

Es decir que antes de querer dar una "orden" es el adulto el que debe tener bien construida una relación amorosa con ése niño, puesto que la obediencia debe ser sentida por su hijo como una especie de certeza de seguridad en sus actos y de armonía en su vida, como algo realmente deseable.

Comúnmente se habla de: "La tolerancia a la frustración" lo cual es un contra sentido, ninguna frustración es tolerable, si fuera tolerante no seria frustrante. Con la frustración el infante se enfrenta a su capacidad de renuncia, el niño se da cuenta en su fuero interno que no es omnipotente , que no todo en el es completamente bueno, éso lo lleva a una renuncia y de ésta manera se inaugura la herida narcisista, que le permite ver al otro y mejorar su relación con él, cediendo algo de si mismo, es su capacidad de dar y compartir, ésta herida narcisista inaugura también el control de esfínteres.

No se trata de evitar la frustración del infante, sino de poder adquirir como adulto una posición distinta subjetivamente, de pensar al niño desde otro lugar, ante su frustración por lo cual es importante contener y sostener, quizá ésta sea una posición mas receptiva, humanizada y empática.

Como lo plantea Luciano Lutereau en su libro: "Más crianza, menos terapia": El adulto no puede esperar que el niño haga ése proceso de pérdida, sin un poco de angustia y frustración porque es necesaria e importante, además que éste proceso implica un reconocimiento en el mismo de que hay algo de "malo" en si mismo, ésto significa que se da cuenta que él también comete errores, que se equivoca, que pierde el control de si mismo, que también tiene fallas y faltas, así que la frustración es importante, esperar que un niño pase éste proceso sin frustración es insensible y falto de empatía hacia la infancia. Antes de esperar ésto de un niño hay que cuestionarse: ¿Qué operación psíquica es la que permite que un niño pueda franquearse o admitir que su Yo no es tan maravilloso y omnipotente como pudo haberlo creído en algún momento? 

Éste proceso en el que el niño reconoce sus fallas y sus faltas, que se da cuenta de que no es omnipotente y maravilloso como en algún momento lo pensó es parte importante de su humanización, de reconocerse humano doliente y también sujeto de deseo.

La fantasía de omnipotencia es por ejemplo cuando alguien hace alarde de su inseguridad, lo cual no quiere decir que lo sea sino que más bien hace alusión a su omnipotencia para que le halaguen, esto habla de su narcisismo.  Un inseguro no suele hacer reconocimiento de su inseguridad.

Habitamos  una cultura que cría infancias con violencia, castigos y daños, François Dolto en su libro "Como educar a nuestros hijos?" Se reusaba a perpetuar los castigos y sugería hacer uso y ejercicio de la  REPARACIÓN, que significa obtener una aprendizaje de éso a lo que se falto, además que no debe haber castigos por todo y de tratar de no dar tantas órdenes sino mejor aún construir un ambiente de aprendizaje, puesto que reparar en el exterior es reparar en el interior, en lo subjetivo y emocional, se propicia la humanización y se construye una buena conciencia. 





François Dolto. (1998). ¿Cómo educar a nuestros hijos?. España: Paidos.

Luciano Lutereau. (2018). Más crianza, menos terapia. Buenos Aires Argentina: Paidos.




lunes, 25 de octubre de 2021

¿Qué es un niño?

 

Un niño es lo que se dice de él...

Alba Fresler, Psicoanalista argentina, sugiere una pregunta en su libro "El niño en análisis y las intervenciones del analista" ¿Qué es un niño en mi fantásma? 

Es decir, que es un niño en mi fantasía, que hace que me relacione en la realidad de manera determinada, con el niño en éste caso. 

Hay quien dice: "Los niños son maestros de vida". Otros afirman: "hay que enseñarle a los niños ésto..." y entonces creen que el niño es una vasija vacía, una vasija es un objeto, no una persona, otros dicen: "los niños no saben, no se dan cuenta, son niños y están pequeños". Y otros más: "Es que no entiende, ya le expliqué como es y nada", algunos más: "un niño es un ser puro e inocente", entre muchas más afirmaciones y elecciones que se tienen respecto a la infancia.

Éstas afirmaciones son desde cada uno como padre, madre, maestro, pedagogo, psicólogo, psicoanalista, etc. Van determinando una relación con la infancia, es lo que permite ver cómo es que miramos al niño, cómo le escuchamos, desde donde le enseñamos, convivimos y acercamos, además que permite ver donde está ubicado el niño, en qué lugar está colocado subjetivamente, dentro de su familia y además en un contexto social. 

El hecho de que en la realidad elijas ver a un niño como "berrinchudo" no significa que lo sea, es decir, si le damos la vuelta a ésta afirmación, no hay un niño berrinchudo, sino quizá un adulto que le cuesta ser sensible para conectar empáticamente, pero es mas fácil decir que el niño es berrinchudo...

Para quienes eligen trabajar con la infancia, ya sean maestros, psicólogos, puericulturistas, pedagogos, los mismos padres y madres, quienes de alguna manera conviven con las infancias constantemente, es vital trabajar en si mismos, hacerse cargo de sus propias angustias y sus propios padecimientos y mal-estar, estár alerta en si mismo de como se interviene, las maneras que se usan, lo que se elige ver de toda ésa realidad con el niño, las palabras que se usan, las reacciones que se tienen, ser capaz de cuestionarse: ¿Desde donde proviene esta re-acción? Quizá desde mi prepotencia de adulto, desde mi arrogancia, o incluso en todo caso desde mi sensibilidad, desde mi temor a quedar ridiculizado por "X" cosa que hizo éste niño. El trabajo propio puede ser difícil, pero sin duda llevará a otros puertos, a encontrar otras maneras de relacionarnos, a construir  infancias distintas.

Ya lo decía Maud Mannoni, Psicoanalista: Médicos, pedagogos, o simplemente padres nos creemos convencidos de que los niños son seres humanos; sin embargo no cesamos de tratarlos como cosas, con el pretexto de que su humanidad es algo del mañana. No cesamos a meterlos a juicios de la realidad que, de diversas formas, constituyen otro veredicto aplastante. Diagnósticos, medidas del consciente intelectual, elección de métodos de reeducación, nuestros esfuerzos por comprender y ayudar al niño débil mental  comportan a menudo el riesgo de fijarlo a su enfermedad.

De todo eso que le dices que es, con lo que tratas de definirlo ¿Qué realmente sí es y que es tuyo, proyectado en él? Eso de lo que no sabes hacerte cargo y lo depositas en él.

Al niño se le romantiza colocándolo en lo más bello y maravilloso pero romantizar también es una manera de negar, de anular. O se le coloca al otro lado, se le denigra, proyectándole nuestros horrores, miedos, inseguridades... 

El niño es... 



martes, 8 de junio de 2021

La emoción como parte de la condición humana.

 

La segregación de las emociones en "negativas" y "positivas", de alguna manera predispone un rechazo hacia la emoción y  la vulnerabilidad, actualmente la educación emocional radica en en un ideal de felicidad y en ésos ideales se niega la realidad. La emoción se vale del cuerpo, expresándose a través de él, es decir, va de lo interno a lo externo, en lo cual también hay una descarga de energía pulsional importante. Cuando la emoción no encuentra éste camino hacia el exterior y se reprime es autodestructiva.

Mucho suele hablarse de la educación emocional en la infancia, de como manejarla, como evitar las emociones negativas y desagradables, a las cuales cuesta sostener, en la forma más básica, la naturaleza humana es sencilla: se busca lo agradable y se evita lo desagradable. 

Antes de querer educar la emoción, es importante el reconocimiento de la misma como parte de la propia condición humana, la validación y el conocimiento de ésta para la propia sobrevivencia, la cual necesita una lectura y mirada diferente a la que constantemente se le da cuando se desea aliviar la angustia de los niños.

Cundo se trata de hablar de emociones en la infancia, es importante el reconocimiento y la validación de la misma, el niño tiene un desconocimiento de lo que le está sucediendo, por lo cual es importante acompañarlo y hacer una lectura de los hechos, proporcionar lenguaje, recursos lúdicos y emocionales, para tratar de apalabrar lo que esta pasando, sin ridiculizarlo, exhibirlo, amenazarlo o avergonzarlo por lo que está sintiendo.

Cabe resaltar que cuando se nace lo más latente es el instinto y la pulsión, los cuales permiten la sobrevivencia de ese bebé, que por medio del llanto hay una interpretación para poder atender las necesidades básicas, por lo tanto ese bebé a lo que atiende es a su instinto. La emoción es lo que prosigue al instinto, lo que va siendo maleable, que además se va conociendo y conduciendo a medida de que se le permite expresarse y que poco a poco va nombrándose a través de la palabra, sosteniéndose e interpretándose, teniendo forma... La emoción es el instinto siendo humanizado, que permite la convivencia en sociedad y además el establecimiento de vínculos afectivos con los otros.

La emoción no radica en lo bueno o lo malo, ésos son calificativos sociales cortos que no permiten llevar a cabo otro tipo de lectura a la misma. De manera habitual, se tiene cierta aversión cuando los niños manifiestan su emoción de la cual aún no tienen autodominio, lo cual no es un trabajo fácil, sin embargo, la dificultad radica en nuestra posición de adultos sobre adaptados que reprimen sus propias emociones, y es entonces cuando el niño expresa lo que le sucede sin tapujos, lo que se hace es reprimirle evitando la expresión de la misma, entonces lo que no se sabe es dar sostén.

El autodominio se trabaja con el niño empezando a sostener su emoción, acompañándolo con tranquilidad y mostrándole el propio autodominio en uno mismo, él aún no puede hacerse cargo solo, lo hará a medida de que se le muestre confianza en sus intentos de hacerlo y a medida de que se le ofrezca lo que necesita en ésos momentos, pueden usarse diferentes recursos para ir humanizando y reconociendo lo que esta sucediendo en si mismo, que le ayuden a ir apalabrando lo que está sintiendo, además de ofrecer una escucha y un espacio, reiterarle nuestro afecto en ésos momentos difíciles, la emoción tiene un ritmo y una duración, que posibilitan saber en que momento y de qué manera intervenir.

Lo que angustia es no saber ni entender lo que sucede, es por éso que es importante darle forma y nombre a lo que esta pasando. La emoción es parte vital de la condición humana, lo traumático no es que se exprese sino que se reprima, por éso se necesita arduo trabajo para evitar calificar a un niño de "berrinchudo" y "voluntarioso". Reconocer la emoción como parte de la condición humana, trabajarla, acogerla, es también reconocer la propia vulnerabilidad, es aceptando ésa condición como se encontrarán las posibilidades y se fabricarán los recursos para el propio autodominio, el cual significa seguir sintiendo la emoción, pero no dejarse llevar por ella, sino lograr expresarla, identificarla, nombrarla y hacerse cargo por si mismo. Dominar los instintos no es fácil, sin embargo, cada vez que se intente es importante reconocerlo, incluso hablar de lo difícil que es, de como se siente, en qué parte de la corporalidad se ubica lo que se siente. Se actúa lo que aún no logra ser nombrado, es decir un niño que aún no logra decir "me estoy sintiendo ...", lo que hará es usar su cuerpo para expresarlo.  



lunes, 17 de mayo de 2021

Criar es un acto político



¿Qué sucedería si se le diera un lugar diferente a la crianza de los niños? ¿Y si se cuestionaran los modelos  de crianza? 

En un sistema que no se reconocen y además no se atienden los cuidados de la infancia como importantes y prioritarios se va cayendo en decadencia social, donde el mismo sistema va pologizando las infancias y desatendiendo sus necesidades desde nacimiento. Por ejemplo, la primera necesidad de un niño es el contacto con su madre, el estar en con-tacto a ella, olerla, establecer esta relación tan importante, establecer la lactancia materna y ésa relación intima que va propiciando el reconocimiento entre ambos.

 Los cuidados de la crianza no tienen que ver con que el sistema establezca más guarderías para que los padres lleven a sus hijos desde recién nacidos a una, para que ellos continúen trabajando y siendo "productivos", como si criar no fuera productivo... Es importante que mejoren las condiciones laborales para las madres y padres para poder maternar y criar a sus hijos, respetando y priorizando sus necesidades emocionales y psíquicas.

La crianza actual no solo la define los propios padres sino el Estado al no dar ni mejorar las condiciones para la crianza y el desarrollo de la infancia, son los padres los que se adaptan en medio de sus condiciones y posibilidades laborales, económicas, sociales a veces precarias. 

La importancia además de r-evolucionarse cuestionando la propia crianza, puesto que es en ésta en la que está basada la que se esta dando a las nuevas generaciones, y que la mayoría de ocasiones  normaliza del maltrato, la violencia, la indiferencia, los golpes, los insultos, el abandono...

Actualmente se habla de "la crianza respetuosa", como término y práctica socialmente innovadora, a menudo pareciera que solo es para algunos,  no para todos, basando esto en las posibilidades económicas por éso parece un privilegio para algunos, y para otros una exageración con la infancia, puesto que se cree que implica llevar a cabo un sin fin de actividades lúdicas con el niño, comparar juguetes y dejar que los niños hagan lo que quieran sin límites, comprar objetos que se venden con esta etiqueta de "crianza respetuosa" o "apego", "criar en positivo", los productos pueden servir para propiciar comodidad y confort de los hijos con sus madres y padres sin embargo no quiere decir que al obtenerlos ya se esté efectuando ese vínculo, puesto que este se contruye a partir de trabajo personal, de cuidados y atención a las necesidades emocionales y físicas de cada niño, por lo tanto la compra de  lo anterior corresponde a continuar en una cadena consumista bajo este slogan de "crianza respetuosa" , "apego seguro" y "crianza positiva".

La "crianza respetuosa" muy latente en la época, me parece que hace un intento por ver al niño quizá de colocarlo nuevamente en un lugar menos marginado, menos maltratado como ha sido a lo largo del tiempo. Sin embargo, me parece que se cae a través de ésta en una pedagogización de las maternidades y paternidades, estableciendo  nuevamente una manera idealizada y estandarizada de como ser un padre o madre, y bueno, cómo ser niño, de una crianza ideal y generalizada... Eso establece también un nuevo orden y cualquier orden es violento, aunque parezca lindo y bonito, respetuoso, quien no se somete a él queda señalado, mal visto y muchas veces ni siquiera escuchado...

Me parece que la crianza es una constante construcción que atraviesa la historia personal de un padre y una madre, de un grupo familiar... 

Aludo más a las funciones en la crianza, también a interrogar, observarse, hacer un trabajo de introspección, deconstrucción, de análisis para construir una nueva manera de criar...

La crianza es el vinculo que se establece con el hijo, esa relación por la que transita cada palabra, cada aprendizaje, sin ese vínculo no habría manera de hacerle llegar al niño palabras afecto, reconocimiento, aprendizaje... Criar en respeto no significa que el niño puede hacer lo que quiera sin límite, sino que el adulto no puede hacer lo que quiera con el niño como si este fuera un objeto, sino por el contrario la crianza implica reconocerle como una un sujeto, una persona con deseos y necesidades propias, con una sexualidad, voluntad sentimientos propios y diferentes, implica dejar de romantizar la infancia y reconocer a cada niño por lo que es en éste instante no por los que nuestros ideales más grandes quicieran que fueran, ningún niño viene a cumplir con los deseos de nadie, sino más bien a hacer viable su propio deseo...

Entonces la crianza no es un producto más en el mercado que lo puede comprar quien mas puede económicamente, sino una relación que se establece y que humaniza a los implicados, que los reconoce como personas y que va mas allá de lo material, ni siquiera tiene que ver con tal, la crianza atraviesa la historia personal de los padres, puede tocar heridas emocionales pero además propiciar una metamorfosis en los implicados.

Criar es un acto político, que no solo implica a los padres, sino al Estado, a la sociedad en general y es la base de la misma, la cual trasciende al paso del tiempo y que impacta en el desarrollo de una sociedad, a corto, mediano y largo plazo. La maternidad, la crianza y la paternidad no son objetos de consumo que se pueden comprar en una sociedad que compra de manera compulsiva, criar implica acciones, trabajo personal, reconocimiento, humanización, vulnerabilidad, historia de vida, cuestionamiento, presencia, reflexión, introspección constante... 

Propongo a los padres, a los futuros padres, a quienes se han visto en dificultades con la crianza, la maternidad, paternidad apuesten por su propia terapia psicológica, su análisis psicoanalítico, así como se priorizan los cuidados médicos para el cuidado del embarazo, de la misma manera es importante darle lugar a los cuidados emocionales y psíquicos que todo éste proceso contrae, tanto para la madre como para el padre.

Criar en amor, respeto y buenos tratos es un acto de r- EVOLUCIÓN personal, familiar y social...



           

    



jueves, 1 de abril de 2021

El cuerpo del niño

                                              

                                                  


Plantear la idea de: “el cuerpo del niño”, es hablar de manera individual sobre él, ver ese fenómeno de separación que va aconteciendo durante su desenvolvimiento. Es por eso que sugiero empezar a pensarlo desde que es esperado, en el cuerpo de su madre, donde habita aun sin saberse, sin tener conciencia de sí mismo.

Dolto en “la imagen inconsciente del cuerpo”, plantea dos conceptos: “el esquema corporal”, que es lo expuesto a la vista, la biología del cuerpo, y el otro concepto es “la imagen corporal” que es la que se va a ir construyendo de manera subjetiva a partir de la experiencia en el mundo.

Cuando el recién nacido sale del cuerpo de su madre, el primer acto simbólico de separación es el corte del cordón umbilical, eso que lo unía al cuerpo de su madre y le proveía de lo que necesitaba para desarrollarse y mantenerse con vida dentro del vientre, este límite entre un cuerpo y el otro vuelve el cuerpo del niño viable, fundando así la alegría o la angustia de quienes lo reciben.

El niño es arrojado a la vida y expuesto a estímulos de manera abrupta del mundo exterior. El elemento auditivo tan importante, cuando ése pequeño cuerpo es nombrado e invocado por sus padres con ese nombre tan significativo que reúne a todo ese cuerpo, que le da identidad, ahora ya no es solo un cuerpo, sino que obtiene este reconocimiento familiar. Sin embargo así mismo se concibe como una extensión del cuerpo de su madre, esta alienado a ella.

 ¿Qué es lo que da existencia a un sujeto? Amamantar al niño además de proveer alimento para su cuerpo, da mirada y existencia, la que tiene importancia para la formación de su psiquismo, es una necesidad legítima y privarle de esta es una manera de anularlo. Actualmente la mirada de los padres esta interferida por dispositivos electrónicos, es más probable que los adultos vean a los niños en fotos y video que de manera directa, además de exponerlo por medio de los mismos a la mirada pública.

Este evento tan simbólico de ir al registro civil a reconocer de manera legal al niño, para además de darle nombre, apellido y existencia social al expedir un acta de nacimiento, es darle el estatuto de ciudadano del mundo y de manera simbólica es una renuncia de los padres a ese niño que mientras es pequeño está bajo su cuidado, sin embargo tiene derechos y obligaciones sociales., es el recordatorio a los padres de que no les pertenece eternamente además de que accede simbólicamente a una realidad social.

 La castración oral o bien “el destete”, es la renuncia al pecho materno y también a comer lo que fuera dañino para su cuerpo, que atente contra su salud y vida. Ante esta  renuncia también se funda el lenguaje, o la lengua materna que es la que la madre da a ese niño, se habilita la lengua, la boca, quizá desde aquí podríamos pensar los comúnmente llamados "problemas de lenguaje", que aluden a que un niño no habla bien, no pronuncia bien, a que ya tiene determinada edad y no pronuncia como "debe de hacerlo", lo cual parece aludir mas a esa habilitación de la boca, la lengua, la garganta y en su conjunto funcionamiento para articular palabras, pronunciarlas recibirlas y darlas, incorporar esto a la conciencia, a su imagen corporal. También aquí es importante que el niño haya podido encontrar otra manera de relacionarse y comunicarse con su madre y que ella misma acepte esta ruptura del cuerpo a cuerpo. El destete habilita la relación del niño con su padre y además con otras personas, de esta manera también devuelve a su madre su condición de mujer, puesto que simbólicamente sus pechos eran para amamantar

El cuerpo del niño se habilita o no a medida del movimiento libre que se le dé, la modernidad de los tiempos también ha alcanzado a tocar la crianza de los infantes, cada vez hay más dispositivos que interfieren en su desarrollo, dispositivos que “interpretan” el llanto a la madre, además de objetos para la “protección” y “traslado” de los infantes, tales como carreola, andaderas, rodilleras, cascos, coderas, que más que promover “cuidados” como algunos padres lo refieren, obstaculizan y limitan el cuerpo del niño, además de evidenciar sobreprotección  y la baja tolerancia de los cuidadores y padres a promover infancias activas, por el contrario promueve la pasividad, niños tranquilos, que no den aparente problema, y es entonces cuando surge la patologización de la infancia, “problemas de hiperactividad”, “problemas de aprendizaje”, “déficit de atención”, “problemas de lenguaje”. Estos diagnósticos como producto de una sociedad adulto-centrista que tiene una mirada vertical hacia la infancia y que deposita en las mismas proyecciones e idealizaciones que se acoplen al estilo de vida de los adultos, y no infancias reales. La habilitación de las piernas y los pies va siendo posible a medida que el niño va experimentando fuerza en los mismos para ejecutar el gateo y posteriormente la marcha, de esta manera se hace conciente de esta parte de su cuerpo y los incorpora a su imagen corporal para ahora desplazarse por si mismo, de esta manera también va experimentando autonomía e independencia, por supuesto conciencia de si mismo.

 

 

En la castración anal dice Dolto, el niño asume su autonomía, el hacer por sí mismo, aparece el “yo solo”, que alude a su humanización, en esta etapa el niño rechaza su condición de objeto, para ser sujeto. Muy constantemente los cuidadores y padres no son tolerantes ante esta autonomía, puesto que interfieren contra etiquetas y mandatos sociales, sus propias maneras de hacer y el adulto intervine constantemente de manera intrusiva y arbitraria en los intentos  del niño,  anulando su deseo y el reconocimiento como sujeto pensante, reflexivo, critico. Así que solo es posible hablar de castración anal si el infante ha sido reconocido como sujeto. Al mismo tiempo la castración anal es la prohibición que se da de hacerse daño o de hacer daño al otro, es la prohibición del crimen, promoviendo así la armonía familiar y social, Dolto describe que cuando los padres no han recibido esta prohibición es imposible poder darla a su descendientes, desde aquí puede pensarse la violencia y cualquier tipo de maltrato que se le da a la infancia, la cual atenta contra la humanización e integridad de las personas, además de que esa violencia social existente en la actualidad es el reflejo de lo gestado en la intimidad de los hogares.

Los placeres en esta etapa son el descubrimiento de los genitales a través de las manos, sin embargo debido a la prohibición  y evidencia de represión de los padres con su cuerpo y genitalidad que queda evidenciada con el: “déjate ahí”, “no te toques”, las manos van posibilitando su capacidad creadora, en donde el niño a medida que el medio le vaya permitiendo descubre su “qué hacer” con sus manos.

El niño va tomando conciencia de sí mismo a medida de ir experimentando, probando  y así ir descubriendo ese cuerpo que habita, tratando de responderse preguntas internas ¿Para qué sirve? ¿Esto es útil? El pensamiento del adulto constantemente cree que el niño es inquieto, travieso, tentón, implacable, pero lo que sucede es que ese niño está haciendo viable cada parte de su cuerpo. La curiosidad, el deseo, los cuestionamientos son natos puesto que estos son sus herramientas para llegar a su autodescubrimiento y posteriormente el conocimiento del mundo.

Posteriormente continua el proceso de imitación, donde el niño “copia” lo que su madre hace, creyendo que él es su madre, lo cual va a ser la constitución de Yo, la madre describe el cuerpo al niño con palabras y el niño va incorporando cierta imagen de sí mismo, el cree que es como su madre y suele ser que el niño se ve en el espejo real de manera abrupta, viendo esa imagen ilusoria que le permite por primera vez verse a sí mismo, así que de esta manera el niño interioriza su apariencia, y así ve unificado todo su cuerpo, ahora tiene una imagen de él.  “¿Quién es? Este eres tú” le dice su cuidador, así es como quedara instalado el Yo.

Al hacer uso de los pañales el niño no era consciente de sus genitales y tampoco de sus sensaciones en esa zona erógena, aunque ya se haya visto unificado en el espejo. En esta etapa el niño descubre e identifica sus genitales. ¿Por qué soy niña? ¿Por qué soy niño? Y es que aunque desde su nacimiento se haya hecho esta diferenciación él aún no tiene ese conocimiento, solo se dice ser niña o niño porque los demás lo dicen, basando esta distinción en cuestiones sociales como: ”eres niña porque eres más delicada, el rosa es el color de las niñas, porque usas vestidos, porque tienes moños, porque eres más caprichosa y lloras, etc.” con los niños: “Eres un niño porque eres más rudo, mas tosco, fuerte, juegas con carritos, etc”. Causando de esta manera constante confusión y ocultando una verdad y conocimiento de sí mismo.

Cada niño va descubriendo la diferencia a través de preguntas, es por eso que suelo decir que el niño es un epistemólogo nato, cuando hace preguntas es porque también está  preparado para saber. En este aparente descubrimiento a base de observación y experiencia es importante hablar de manera clara y verídica porque esto enriquecerá su lenguaje y valor social, además de preparar un buen porvenir para su genitalidad.

Surge la curiosidad por el cuerpo del otro lo cual no es una “perversión” ni debe ser calificado de manera moral, puesto que esto apunta que hay un deseo de saber algo al respecto. Suele ser común que muchos niños se queden sin respuestas verídicas y claras puesto que cuando esta curiosidad surge y el niño pregunta los padres suelen mostrar incomodidad, no quieren que el niño pregunte y sepa. Dolto plantea que el niño con esto busca es respuesta sobre lo útil, lo inútil, lo agradable y lo desagradable a corto y a largo plazo.

Lo que planteo aquí es que  cuando los padres no encuentran que contestar, lo que sucede es que se evidencia su conflicto con su propio cuerpo, sus sensaciones, fluidos,  sus placeres, el niño al hacer preguntas sus padres evidencian su propia represión. Así que es importante decir que el niño con todas estas preguntas, y curiosidad desea llegar a un conocimiento de sí mismo, la sexualidad es autoconocimiento, lo demás son pensamientos de adultos cargados de represiones morales y respuestas equivocadas.

Al cuerpo constantemente se le atribuyen ideas de lo bueno y lo malo, y a la infancia contantemente se le depositan ideas de pureza y angelicalidad, lo cual de alguna manera rechaza que la infancia obtenga saberes respecto a su cuerpo, específicamente de genitalidad, además de provocar represión, por eso es que las respuestas inadecuadas y con aire incomodo logran que el niño interiorice que su cuerpo es anómalo, que sus sensaciones son inadecuadas y entonces así empieza a padecimiento del cuerpo.

La humanización de la genitalidad le llevaran a comprender la idea de parentesco, esta pregunta que los niños suelen hacer: ¿de dónde vengo? O ¿De dónde vienen los niños? ¿De donde nací? ¿Cómo llegue con ustedes? Son preguntas que aluden a su propio génesis y hay un deseo de saber cuál es su procedencia, lo cual no lo pregunta desde el morbo sino más bien desde el deseo de saber para así construir su identidad y  que además con esta respuesta entenderá el concepto de parentesco no solo de  el sino respecto a su familia.

Poder humanizar la historia de vida del niño es es importante poder hacer sentirle que ha sido deseado y que llego a esta vida por el amor y el deseo que había entre sus padres, humanizando las circunstancias quizá desventuradas y dificultosas que haya habido durante su espera, que aun entre esas circunstancias el esta aquí, esto aportara más a su persona que el hecho de darle el peso de hacerle sentir rechazado y no deseado.

 Actualmente existen problemáticas que están direccionadas al cuerpo del niño y que se prolongan a la adolescencia, como la obesidad infantil, hipersexualizacion, sedentarismo (uso de dispositivos electrónicos), en niños pequeños el "es que no quiere comer" olvidando que existe una sensación de hambre y saciedad, diabetes infantil, entre otros padecimientos aunando también los señalamientos calificativos y descalificativos que aluden a la apariencia y forma  de los cuerpos, estableciendo medidas, formas, maneras, tiempos de desarrollo, lo cual me parece va apuntando a dejar en calidad de objeto a la infancia.

Es importante que las infancias puedan encontrar maneras diferentes que vivenciar sus cuerpos, formas que vayan mas allá de la moralidad, los calificativos o descalificativos sociales y la cuantificación; sino mas a dar vitalidad, descubrimiento y autoconocimiento interior que promueva su vida psíquica y emocional. Además de que el adulto pueda hacerse cargo de sus propias angustias, juicios y prejuicios respecto al cuerpo en este caso. 

          Pensando en algunas maneras puede decirse que las artes aluden al cuerpo como una herramienta para expresar, que además traspasa juicios y prejuicios morales aludidos al cuerpo, también el deporte enfocado al descubrimiento y vivencialidad de las capacidades y habilidades psíquicas y físicas, actividades psi como la meditación, artes marciales, yoga, la música y la danza que promueven lo lúdico del cuerpo. 

 Para finalizar me gustaría recordar esta advertencia a manera de promover el cuidado del cuerpo de los padres a su hijos, cuando les dicen: "Tu cuerpo es tuyo, nadie lo puede tocar", sin embargo en la practica ese cuerpo en habitación suele ser limitado, señalado, objeto de prejuicios, violentado, hipersexualidzado, lo cual no va permitiendo que ese cuerpo sea propio sino de los demás. así que, ¿Qué tanto se hace por permitir que ese pequeño cuerpo se habilite y se vuelva propio?..


 


 


Un sueño creativo

  En la mitología griega Morfeo era el dios a quien le fue dada la capacidad de bajar del olimpo, adquiriendo forma humana a darle mensajes ...